Están.
Están los que se fueron, sin ganas de haberse quedado.
Están los que se quedaron, porque aprendieron a permanecer.
Están los que están, sin todavía saber como estar en realidad.
Están también los que son, saben significar; saben ser.
Están los que fueron arrancados cuando solo querían seguir estando.
Están los que fueron y se fueron, pero siempre seguirán estando.