Y te vi una vez más, sentada, esperando
algo que no quieres ver llegar.
Tu mirada vacía, perdida. Triste.
Estabas acompañada pero al mismo
tiempo estabas tan sola.
Estabas hablando pero al mismo
tiempo no decías nada.
Estabas buscando pero al mismo
tiempo no querías encontrar algo.
¿Hace cuántos días sabes que cada
mañana es un amanecer menos?
¿Hace cuántos anocheceres sabes
que cada noche es una luna menos?
¿Hace cuántos recuerdos se te
olvidó sonreír?
Quisiera decirte que trataras de vivir
lo poco un mucho más.
Pero te entiendo, y sé que cargas mucho,
demasiado, más de lo que yo mismo podría soportar.